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sábado, 29 de noviembre de 2008

La mejor explicación de la "crisis económica global"


La “crisis actual” (así la llaman), de fines de 2008, y la política económica de diversos países, Argentina incluida, explicadas por el pensador chino Yuan Tzu (el maestro Yuan*) (369 – 290 a.E.C.)


Violentando cajas fuertes

Como garantía contra los ladrones que roban bolsos, desvalijan equipajes y revientan cajas fuertes,
uno debe asegurar todas sus posesiones con cuerdas, cerrarlas con candados y acerrojarlas con cerrojos.
Esto (para los propietarios) es del más elemental sentido común.
Pero cuando aparece un ladrón fuerte, se lleva todo,
se lo echa a la espalda y sigue su camino, con un solo temor:
que cedan las cuerdas, candados y cerrojos.
Así, lo que el mundo llama un buen negocio no es más que una forma
de amasar un botín, empaquetarlo y asegurarlo,
formando una caja cómoda para los ladrones más audaces.
¿Quién hay, entre los llamados inteligentes,
que no desperdicie su tiempo amasando un botín
para un ladrón mayor que él?

*

En la tierra de Khi, de pueblo a pueblo
se podía oír el canto de los gallos, el ladrido de los perros.
Los pescadores lanzaban sus redes,
los campesinos araban los anchos campos,
todo estaba pulcramente señalado con líneas de demarcación.
En quinientas millas cuadradas había templos para los antepasados,
altares para los dioses de los campos y espíritus del grano.
Cada cantón, condado y distrito
era gobernado con arreglo a las leyes y estatutos…
Hasta que una mañana el fiscal general, Tien Khang Tzu,
liquidó al rey y se apoderó de todo el Estado.
¿Quedó acaso conforme con robar la tierra? No;
se apoderó también de las leyes y los estatutos,
y con ellos de todos los abogados, por no mencionar a la policía.
Todos formaban parte del mismo paquete. /…/
Nadie levantó la voz contra Khang Tzu
y durante doce generaciones el estado de Khi perteneció a su familia.
Nadie interfirió sus derechos inalienables.

*
El invento de las pesas y medidas,
la firma de contratos y la implantación de sellos
facilitan el robo.
Enseñar amor y obligaciones
es suministrar un lenguaje adecuado
con el cual demostrar que el robo
es en realidad para el bien de todos.
Un hombre pobre ha de ser ahorcado
por robar una hebilla de cinturón;
pero si un hombre rico roba todo un Estado
es aclamado como el estadista del año. /…/

*

Moraleja:
cuantos más principios éticos y deberes y obligaciones acumules
para meter en cintura a todo el mundo,
más botín acumulas para ladrones como Khang.
Por medio de argumentos éticos y principios morales
se demuestra finalmente que los mayores crímenes eran necesarios
y que fueron un señalado servicio a la humanidad.

(Versión de Thomas Merton).

*También trasliterado como Chuang Tsé, Chuang Tzu, Zhuang Tzu.

lunes, 17 de noviembre de 2008

ZIZEJ, OBAMA, ENTUSIASMOS Y SOFISMAS

Zizej y Obama. Entusiasmos y sofismas.
Comparto con ustedes una carta de lector que envié en relación con este tema:

Revista “Ñ” – Correo de lectores

Estimados:

El artículo de Slavoj Zizej que publican en la edición del 15 del corriente (“¿Por qué se equivocan los cínicos?”) es una burla al entendimiento del común.

Parece que al filósofo mediático, la lectura de Kant no le ha servido de mucho a la hora de usar la lógica más elemental. Sus argumentos para pretender que nos encamotemos con Obama son:

- que todo aquel que no se entusiasma con la victoria electoral de BO es un cínico;
- que un amigo suyo, “izquierdista estadounidense experimentado y nada propenso a engañarse”, lloró cuando se enteró de esa victoria electoral;
- que millones de personas se entusiasmaron en todo el mundo, desde Berlín a Río;
- que la victoria de BO se inscribe en la misma línea que la Revolución Francesa vista por Kant, como signo de posibilidad;
- que lo bueno de Obama es haber traído nuevas palabras a la política en EEUU;
- que no hay otras posiciones que: palabras más que hechos / vs. / hechos y no palabras. No queda lugar para los que queramos confrontar, comparar y ver cómo juegan estos dos planos;
- por consiguiente, los que queremos mirar también un poco los hechos, estamos casi haciendo “una de las cosas más estúpidas”.

No hace falta pensar mucho para rechazar estos sofismas. Uno podría decir:

- soy un izquierdista, o tengo un amigo izquierdista, quizás más experimentado que el estadounidense amigo de Zizek, y no lloré ese día;
- vivo en una ciudad que se llama también Río (Colorado, donde en 1984 hubo una manifestación de todo el pueblo para demandarle al entonces presidente que no pagara la deuda externa), y acá no he visto el entusiasmo en las calles;
- he visto entusiasmo en el mundial del ’78, y gente que se juntó en la plaza el 2 de abril de 1982, pero no creo que eso haya sido un signo de posibilidad… o sí?;
- no parece muy válido, salvo para la lógica de las ventas, el argumento “coma Obama, millones de entusiastas no pueden equivocarse”; es como el cuento aquel de las moscas;
- a veces la introducción de nuevas palabras sirve sólo para cambiarle de collar al perro, o de zanahoria al burro;
- no necesariamente los que no somos entusiastas somos cínicos; puede ser que, tras una o varias experiencias de frustraciones, dolores, engaños, en países sudacas, simplemente nos hayamos puesto cautos;
- desde esa cautela, me arrogo el derecho de mirar también los hechos y no sólo las palabras, sin aceptar por ello el rótulo de la estupidez.

Me quedo pensando cómo se fabrican estos fenómenos intelectuales tipo Zizek, izquierda conveniente por dos pesos, del que quizás se vendan muchos más libros que de Kant, aquel hombre modesto, a quien convendría leer en directo. O de Scalabrini Ortiz, por decir uno de estas latitudes.
Convendría también releer a Bellah Madsen, que estudió la necesidad de "corazón", de pegamento afectivo, para sostener este bichoco capitalismo tardío. Para entender de algún modo a los Corín Tellado de las elecciones USA.
Con lo precedente, no quiero tampoco ponerme en "anti Obama". Sólo se trata de sostener que, desde aquí y desde ahora, conviene observar, evaluar, y no entusiasmarse antes de tiempo.

Atentamente.

Lic. Ramón Minieri